Carta al amor
Querido amor, suenas masculino y pareces femenino.
Decidí escribirte porque creo que alguien debe hacerlo.
Tu siempre estás, nosotros no tanto.
Por eso, en esta carta te escribo porque me gustaría que otros te conocieran más y te rechazaran menos.
Creo que eres el mayor anhelo de la mayoría de nosotros.
Muchos se pasan casi una vida buscándote y no te encuentran, mientras que otros sin querer o sin conocer nada de ti y ni siquiera sin buscarte, te encuentran.
Sé que no te escondes de nadie, simplemente estás dispuesto a dar la cara sin importar qué o quién.
Brindas todo lo que eres a todo lo que somos.
Te encuentras bajo el mando de Dios.
Muchas veces no te han sabido utilizar, porque usan tu nombre para librarse de muchas responsabilidades que ya tienen su nombre pero que no eres tú.
Eres incondicional en las mentes correctas, en los corazones dispuestos y en las almas entregadas.
Te he visto muchas veces por ahí, en sonrisas, en el dar, en la gratitud, en la oración, en un regaño, en una frase dibujada con sabiduría, en la familia, en los amigos, en el sol, en el agua, en el fuego y en la tierra, y es que debajo y más allá de este cielo estas tú.
Vives volando sin alas porque simplemente eres libre.
Eres todo aquello que siempre deseamos ser pero que nos da miedo tocar, sentir, andar, ver, oler... y otras características que hacemos que sean órgano-lentas, por el simple hecho de no conocernos bien.
Eres Amor porque simplemente no sabes hacer otra cosa, pero con solo ser y hacer eso ganas muchas más que mil batallas.
Estás en todos, pero no todos sabemos que estás.
Eres silencioso, y también muchas veces gritas lo que eres y lo que quieres.
Te dibujas de hechos, aunque las palabras te sientan bien.
Eres activo, nunca pasivo.
Eres sangre y espíritu.
Te confunden con el futuro, cuando eres simple presente.
Te gustan los retos, por eso vives entre el conflicto y lo difícil, donde ya nadie cree que hay algo que rescatar, ahí estas tú.
Eres un beso debajo de la regadera.
Eres una palabra de aliento frente a un alma sin ganas.
Eres un paracaídas en un cuerpo con desesperanza.
Eres sexo en dos cuerpos deseosos.
Eres amistad en la mano que levanta a otra sin esperar nada a cambio.
Eres servicio.
Eres líder.
Eres simple de hacer como el café por las mañanas.
Eres muchas cosas más que aún no sabemos.
Por eso, sigue siendo.
Gracias por existir.
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